La recuperación de estos espacios permitió revivir actividades económicas que habían quedado limitadas.
El Gobierno de Sonora informó sobre el rescate de al menos 200 ranchos y dos minas de las manos del crimen organizado en Caborca. En tal sentido, el gobernador Alfonso Durazo Montaño indicó que el despliegue de vigilancia realizado en la zona contribuyó a modificar las condiciones de seguridad del municipio.
Durazo Montaño explicó que la presencia de grupos delictivos había provocado que propietarios y productores dejaran de acudir a sus terrenos durante largos periodos. En algunos casos, afirmó, hubo ganaderos que estuvieron entre 10 y 12 años sin poder ingresar a sus ranchos debido a la situación que prevalecía en la región.
El proceso de recuperación territorial involucró a fuerzas de seguridad de los ámbitos federal, estatal y municipal. Como parte de las acciones se efectuaron arrestos y decomisos de armas, con la participación del Ejército, Marina, Guardia Nacional, Fiscalía General de la República (FGR) y Fiscal General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES).






